¿Cómo puedo saber si tengo las habilidades necesarias para iniciar un proyecto empresarial?

Por María G. Erazo Luna

Muchas veces tenemos la idea de una empresa o negocio ideal que cambiará nuestras vidas. Sin embargo, no nos sentimos listos mentalmente para emprender uno de nuestros sueños. Muchas personas me preguntan:

¿Cómo puedo saber si tengo las habilidades necesarias para iniciar un proyecto empresarial?

Me encantaría darles una lista de “Tareas por hacer” o un plan estratégico que indique paso por paso que es lo que hay que hacer. Pero no existe tal cosa. Para saber si en realidad tienes las habilidades necesarias, debes empezar por creer en ti mismo. Si eres de los que te sientes atrapado/a en la misma rutina y necesitas encontrar esa pasión y llevarla a otro nivel, debes comenzar por creer en tus propias habilidades.

Todos tenemos habilidades que podemos monetizar. Todos poseemos destrezas únicas que pueden intercambiarse por un ingreso. Los únicos que determinan hasta qué nivel se pueden incrementar las ganancias somos nosotros mismos. Es decir, que tú tienes el control de cuánto es lo que quieres ganar, a qué nivel y cuándo lo quieres lograr.

El reto número 1 que he identificado en muchos emprendedores que no pasan de la primera etapa, es la falta de confianza en sus propias habilidades. Una de mis clientas, la cual es una maquillista extraordinaria, encuentra su pasión de crear una identidad positiva en el maquillaje y la belleza interna. Ella crea sus videos tutoriales con información primordial y al final, una frase de motivación para manifestar la belleza interior más que solo la exterior. Ella es un gran ejemplo de usar su pasión, monetizarla y cambiar la vida de muchas chicas. Sin embargo, constantemente ella se cuestiona y duda de sus habilidades. Ella agrega, ¿“cómo estoy segura de que lograré más?” o “No sé si podré hacerlo.” La duda, inseguridad y falta de confianza en sí mismo pueden ser de los mayores peligros en la carrera de un emprendedor.

La otra razón por la cual no sabemos si tenemos las habilidades necesarias es porque vivimos comparándonos con los demás. Vivimos viendo qué es lo que nuestra competencia hace y hasta dónde han llegado de una manera que nos afecta y daña. Sin embargo, olvidamos que las personas pagan y siguen nuestras habilidades únicas con la que ellos se identifican. Nadie empezó siendo extraordinario. Todo fue un proceso, y les aseguro que los que han llegado lejos, no vivieron estancados en la comparación.

Las réplicas de otras personas no duran ni son auténticas. Mi clienta, la maquillista, me contaba de otras maquilladoras profesionales y de los millones de seguidores que tienen en sus canales de YouTube. Esto crea un conflicto interno dentro de sí misma. Ella olvida que todo toma tiempo y cada vez se va perfeccionando. Lo que haces ahora será, en algún momento, un recordatorio de cómo empezaste.

Las lecciones más grandes que he aprendido a través de este proceso de aprendizaje son: La constancia, la disciplina, el enfoque y manejo del tiempo (tanto mío como el de otros).

Así que, anímate, lánzate, empieza a dar resultados poco a poco y no intentes cambiar a todo el mundo de una sola vez; persevera en lo que haces y sigue creyendo en ti mismo.

 

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