Hombre enjuiciado por segundo asesinato

Por Joel Morales

El Informador

GRAND RAPIDS, MI

joel@elinformadorusa.com

Cuatro años después de ser sentenciado de 32 a 92 años de prisión por la muerte de su medio hermano en diciembre del año 2012, Royale Gold Runyon, de 24 años de edad, regresó de nuevo a un salón de corte en el Condado de Kent en Grand Rapids. Esta vez para ser enjuiciado por el homicidio de Evevana Monique-Marie Galloway quien fue asesinada una semana antes.

Runyon es sospechoso en el homicidio de Galloway, quien fue encontrada sin vida en su apartamento en el complejo de apartamentos Walnut Grove, en la avenida Dorchester SW.

La semana pasada Runyon fue presentado frente al juez Donald Johnston, el mismo magistrado que dictó su última pena, para responder a los cargos en su contra.

Al cierre de esta edición, se desarrollaba el juicio del ahora acusado de la muerte de la mujer, quien había sido la exnovia de su medio hermano Mahdi Hayes. El difunto era graduado de la escuela secundaria Lee High School en Wyoming y estaba sirviendo con la reserva.

El joven militar de 18 años de edad, fue hallado en un callejón cerca de la intersección de la avenida Henry y la calle Worden SE.

El Informador estuvo en el tribunal donde pudo observar al acusado, vestido en pantalones obscuros, una camisa de vestir azul de manga larga y zapatos negros.

En los asientos del auditorio se contó con la presencia de la madre de la fallecida, familiares y amistades, quienes escuchaban los testimonios durante el juicio con mucha atención.

Alida Bryant, abogada de la Oficina del Defensor Público, habló con su servidor durante un receso breve; explicando que en los primeros días del juicio se analizaron evidencias que conectan el arma que Runyon disparó para matar a su medio hermano, misma que fue utilizada para asesinar a Galloway y otro intento de homicidio.

“No fue él (Runyon)”, nos respondió la abogada, quien está representando al acusado, cuando le preguntamos si su cliente era responsable por la muerte de la mujer. “No hay un testigo que pueda decir que estaba en el vehículo que llegó a su casa esa mañana (antes de que Galloway fuera encontrada muerta)”, agregó.

Madeline Negrón, quien en el 2012 vivía a dos puertas de donde Galloway fue asesinada, testificó que aproximadamente a las 10 de la noche, del día de graduación de la escuela secundaria de su hija, pudo ver a dos individuos que tocaban fuertemente la puerta de la mujer difunta, con gorras de sudaderas que cubrían sus rostros.

La mujer hispana, quien explicó que usualmente se duerme tarde, dijo que era entre las 4:00 y 4:30 de la madrugada cuando escuchó un ruido de un arma y el sonido de un vehículo que abandonó el área con mucha prisa.

“¿Sra. Negrón, le puede decir al jurado, por qué no le llamó a la policía esa noche?”, le preguntó la fiscal asistente Kellee Koncki.

“En esos momentos estaba muy nerviosa, pensaba en mi familia y solo quería estar lejos de ese lugar”, respondió la hispana.

La policía argumenta que la misma pistola de 9 milímetros, fue usada en los asesinatos de Hayes, Galloway y en un asalto con intento de homicidio de un hombre de 26 años de edad, el 14 de diciembre del año 2012, quien caminaba por el vecindario Heritage Hill.

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