
GRAND RAPIDS, MI (ELINF)
La Fiscalía del Condado de Kent determinó que no se presentarán cargos penales contra los tres agentes del Departamento de Policía de Grand Rapids involucrados en un enfrentamiento armado que terminó con la muerte de un hombre el mes pasado. El fiscal Chris Becker informó este lunes que, tras revisar las pruebas, concluyó que la actuación de los oficiales estuvo justificada conforme a la ley.
El incidente ocurrió la tarde del sábado 6 de diciembre de 2025, alrededor de las 4:45 p.m., sobre Tremont Boulevard, en el lado oeste de la ciudad. De acuerdo con la investigación, los agentes detuvieron un vehículo conducido por Martin Martínez-Salazar, de 51 años, quien al abrir la puerta de su automóvil disparó contra los policías. Los oficiales respondieron al ataque, hiriéndolo de muerte.
Posteriormente, el Departamento de Policía de Grand Rapids difundió grabaciones de cámaras corporales y del tablero de las patrullas, las cuales muestran que Martínez-Salazar fue quien abrió fuego primero. Las autoridades habían intervenido luego de recibir un reporte por un incidente de violencia doméstica que involucraba un arma de fuego. Información adicional reveló que la persona que hizo el reporte era la esposa del hombre fallecido.
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Según la Fiscalía, los oficiales intentaron inicialmente contactarlo en su domicilio y lograron comunicarse por teléfono, pero Martínez-Salazar se negó a salir. Aunque los agentes se retiraron del lugar, permanecieron vigilando la zona. Minutos después, al verlo conducir por una calle cercana, decidieron realizar una detención vehicular.
Durante el intento de alto, el conductor no se detuvo de inmediato y avanzó lentamente hasta detenerse. Al recibir instrucciones para apagar el vehículo y descender, abrió la puerta armado y comenzó a disparar, lo que derivó en el intercambio de disparos. El fiscal Becker señaló que los agentes contaban con información de que el hombre había amenazado a su esposa con un arma, atravesaba una crisis emocional y representaba un peligro tanto para él mismo como para otras personas, lo que justificó la intervención policial.
La Fiscalía concluyó que se trató de un caso claro de legítima defensa y defensa de terceros, por lo que el proceso penal contra los agentes queda descartado. Las autoridades recordaron que quienes enfrenten una crisis emocional o pensamientos suicidas pueden comunicarse a la línea de ayuda 988 para recibir apoyo inmediato.









































