
Por: Abogada Raquel A. Guzmán
Esta carta, dedicada a mi madre, es para todas las personas adultas vulnerables. Nace desde el amor, pero también desde una preocupación muy real. Cada día, miles de personas mayores, personas buenas, confiadas y generosas, son blanco de estafas sofisticadas diseñadas para confundir, presionar y aprovecharse de su nobleza. Estas estafas no discriminan y, con frecuencia, llegan disfrazadas de premios, emergencias familiares o deudas urgentes.
Estos estafadores saben exactamente cómo manipular emociones como el miedo, la confianza y la esperanza. Por eso escribo esto, no solo para ti, sino para todas las familias que quieren proteger a quienes más aman.
Mami querida,
No, mami. No te ganaste un millón de dólares en Canadá… y menos uno que “tienes que pagar $300 para reclamar”. Si tienes que pagar primero, no ganaste nada. El único premio ahí es para el estafador.
No, mami. No tienes un primo lejano en África que dejó una herencia multimillonaria solo para ti. Si fuera así, créeme que yo ya estaría empacando las maletas contigo.
No, mami. No debes peajes mágicos de carreteras por donde nunca has manejado. Eso no es FastPass, es “Fast Scam”.
No, mami. No hay ningún familiar preso esperando que le mandes dinero urgente. Si alguien te llama diciendo “¡no le digas a nadie!”, EXACTAMENTE eso es lo primero que tienes que hacer: decirle a alguien.
Y ya que estamos aquí, otras cositas importantes:
No, mami. El “príncipe guapísimo” que te escribió por Facebook no está enamorado de ti… está enamorado de tu dinero.
No, mami. El IRS no te llama para decirte que debes dinero y que tienes que pagar con tarjetas de regalo de Target, Walmart o Apple. El gobierno no funciona así.
No, mami. No te van a cerrar WhatsApp, Facebook o el teléfono si no haces clic en un enlace raro. Eso es para robarte la información.
No, mami. No hay una caja llena de dinero retenida en el aeropuerto esperando que tú pagues “impuestos” para liberarla. Eso suena a novela, no a la vida real.
No, mami. Si alguien te dice que “actúes rápido o pierdes la oportunidad”, es porque quiere que no pienses. Y tú sí piensas, mucho.
Y la regla de oro: si te piden dinero, información personal o te presionan con urgencia… es sospechoso.
En resumen:
Si parece muy bueno para ser verdad… es porque no es verdad.
Y, por favor, antes de mandar dinero, hacer clic en algo o contestar cualquier mensaje raro… me llamas. A cualquier hora. Prefiero mil llamadas tuyas a que te cojan de boba.
Las víctimas vulnerables de estafas deben denunciar de inmediato a la policía local, a la Federal Trade Commission en ReportFraud.ftc.gov y al Centro de Quejas de Delitos en Internet (IC3) del Federal Bureau of Investigation.
El apoyo especializado para víctimas mayores de 60 años está disponible a través de la Línea Nacional de Fraude a Personas Mayores al 833-FRAUD-11 (833-372-8311).
Te amo,
Tu hija, que no quiere que te tumben ni un centavo.
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La abogada Raquel A. Guzmán tiene casi 20 años ayudando a los miembros de nuestra comunidad a defender sus derechos. Este artículo tiene como intención ser útil e informativo y no crea una relación abogado-cliente. Si desea hacer una consulta con la abogada, llámenos a las oficinas de los Abogados de Avanti Law Group al 616-257-6807. Nosotros peleamos por su caso y protegemos sus derechos.






































