
Detroit, MI (ELINF)
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Michigan y el Centro de Derechos de los Inmigrantes de Michigan (MIRC) distribuyeron esta semana una guía dirigida a más de 400 hospitales y proveedores de atención médica en el estado, con el objetivo de reforzar la protección de los derechos de pacientes inmigrantes ante recientes presiones federales.
El documento busca orientar a las instituciones de salud sobre cómo garantizar el acceso a servicios médicos para todos los residentes, al tiempo que cumplen con sus obligaciones legales de mantener entornos seguros y accesibles. De acuerdo con ambas organizaciones, los centros de salud son espacios especialmente sensibles, donde muchas personas acuden en busca de atención urgente y confidencial.
Advierten que la presencia de autoridades policiales, incluidas agencias federales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), puede generar temor entre los pacientes y disuadirlos de buscar atención médica. La guía ofrece lineamientos claros para que el personal médico responda ante posibles encuentros con fuerzas del orden. Incluye una lista de verificación con medidas a implementar antes, durante y después de estos incidentes, así como recomendaciones para proteger la privacidad de los pacientes.
Entre los puntos destacados, se establece que los centros de salud no están obligados a solicitar información sobre el estatus migratorio de los pacientes como condición para brindar atención. Asimismo, se indica que los formularios de admisión y registros clínicos no deben incluir preguntas sobre nacionalidad o ciudadanía, salvo que exista una justificación legal específica.
También se recomienda capacitar al personal para no compartir información confidencial con autoridades sin los requerimientos legales correspondientes, así como delimitar claramente las áreas públicas y privadas dentro de las instalaciones. Espacios como salas de tratamiento, quirófanos y áreas de hospitalización deben considerarse de acceso restringido.
El documento sugiere además que cada institución cuente con un protocolo escrito para responder a la presencia de autoridades y que se documenten de manera detallada todos los encuentros, incluyendo fecha, hora, personal involucrado y acciones realizadas. Representantes de las organizaciones señalaron que, en el contexto de políticas federales más estrictas en materia migratoria, es fundamental garantizar que todas las personas tengan acceso a la atención médica sin temor. Indicaron que los proveedores de salud tienen la responsabilidad de proteger la confidencialidad de sus pacientes y asegurar que reciban atención cuando la necesiten.
Profesionales del sector médico coincidieron en que el estatus migratorio no debe ser un factor para acceder a servicios de salud y advirtieron sobre posibles impactos en la salud pública si las personas evitan acudir a hospitales por miedo a ser detenidas. Finalmente, la guía también aborda cambios recientes en políticas federales relacionadas con la privacidad de datos de Medicaid y la elegibilidad para programas de salud y nutrición, temas que, según las organizaciones, podrían afectar directamente a comunidades inmigrantes en Michigan.
Ramis Wadood, abogado de la ACLU de Michigan, declaró: “Mientras el gobierno federal impulsa políticas antiinmigrantes que aterrorizan y amenazan a las comunidades, toda persona, independientemente de su estatus migratorio, tiene derecho legal a la atención médica, y los proveedores de atención médica tienen la obligación legal de proporcionarla. Punto. Sin embargo, la realidad es que la presencia policial puede espantar a personas de buscar la atención que necesitan. Este guía garantiza que los profesionales médicos y los proveedores de atención médica en todo Michigan cuenten con la información necesaria para proteger el acceso de los pacientes a la atención médica, al tiempo que cumplen con sus responsabilidades legales”.
La Dra. Lauren Snyder, del Comité para la Protección, declaró: “Como profesionales de la salud, elegimos esta profesión para ayudar a personas. Tenemos el deber de cuidar y proteger la salud y el bienestar de nuestros pacientes, independientemente de quiénes sean o de dónde provengan. Trabajamos en centros de sanación; el estatus migratorio no es ni debe ser un factor determinante para recibir atención médica. Nuestra responsabilidad es tratar al paciente y garantizar su seguridad, no actuar como agentes de la ley en materia de inmigración”.
Dr. Elliott Brannon, médico de medicina familiar: “Nuestros pacientes, sin importar el idioma que hablen, el color de su piel ni su estatus migratorio, merecen acceder a la atención médica sin temor. Las consecuencias para la salud pública del actual clima de control migratorio son evidentes y cada vez mayores. Debemos actuar ahora para proteger la salud de nuestras comunidades”.
Yousef Rabhi, Asociación de Enfermeras de Michigan: “Todas las personas merecen acceso a la atención médica sin la amenaza de vigilancia o detención. Cuando el ICE llega a nuestros hospitales y clínicas, genera temor tanto en pacientes como en trabajadores. Los empleadores del sector de salud pueden desempeñar un papel fundamental en la protección de los derechos de pacientes y trabajadores mediante la implementación de políticas y la capacitación del personal”.
Elinor Jordan, abogada especializada en derecho de beneficios públicos del Programa de Michigan Poverty Law [Asistencia Legal para la Pobreza]: “La verdadera salud y seguridad provienen de que las personas cuenten con los recursos necesarios para cuidar de sí mismas y de sus seres queridos. Lamentablemente, nuestros vecinos inmigrantes enfrentan barreras para acceder a la atención médica no solo por la posible presencia de agentes de inmigración, sino también por otros cambios recientes en las políticas federales. Nuestras comunidades locales deben seguir guiándose por el compromiso con la dignidad, la privacidad y la igualdad de acceso, valores que deben ser la base de toda institución pública”.
Christine Sauvé, del Centro de Derechos de los Inmigrantes de Michigan: “Todos necesitamos atención médica para prosperar, pero las familias inmigrantes a las que servimos enfrentan desafíos a cada paso, desde la amenaza de que agentes de inmigración se presenten en sus citas hasta el intercambio de datos personales. Esta guía ayuda a los profesionales de la salud a prepararse para encuentros con las fuerzas policiales, proteger la privacidad de los pacientes y adaptarse a los cambios en el acceso a la atención médica”.







































