Por Héctor Loya/GRAND RAPIDS, MI
El oeste de Grand Rapids vive horas críticas tras el desbordamiento del Grand River, cuyas aguas alcanzaron niveles alarmantes luego de un inicio de primavera marcado por intensas lluvias. Las inundaciones han provocado daños en múltiples zonas residenciales, dejando vehículos inservibles y sótanos completamente anegados.
De acuerdo con reportes locales y material difundido en redes sociales, el río alcanzó un nivel cercano a los 15.5 pies durante la noche del miércoles m, convirtiéndose en el punto más alto registrado desde mayo de 2020. Aunque se espera que el nivel comience a descender, no lo hará sin antes haber impactado gravemente diversas comunidades.
En el área metropolitana del norte de la ciudad, particularmente en Comstock Park, varias carreteras quedaron completamente bajo el agua, afectando directamente a viviendas cercanas.
La situación también ha encendido alertas en Wyoming, donde autoridades locales advirtieron sobre inundaciones significativas en parques públicos. Entre las zonas afectadas se encuentran áreas recreativas clave como parques para perros, así como Battjes Park e Ideal Park, los cuales presentan acumulación de agua peligrosa para visitantes.
Las autoridades han pedido a la población evitar cruzar calles inundadas, no conducir en zonas cubiertas por agua y mantenerse atentos a los avisos oficiales, ya que las condiciones podrían cambiar rápidamente.
Mientras tanto, el impacto continúa evaluándose, con equipos de emergencia monitoreando el nivel del río y atendiendo reportes de daños. La comunidad permanece en alerta ante un fenómeno que ha vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad de la región frente a eventos climáticos extremos.









































