
GRAND RAPIDS, MI.— Por Héctor Loya/ El Informador
Un hombre de 48 años fue sentenciado a una pena de entre seis y 40 años de prisión por un delito relacionado con la distribución y fabricación de más de mil gramos de cocaína, tras una persecución policial que culminó con el decomiso de varios kilos de droga en el área de Kentwood.
El sentenciado, identificado como Corey James Carter, se declaró culpable en agosto de 2026. Como parte del acuerdo judicial, un segundo caso relacionado con drogas fue desestimado.
Los hechos ocurrieron el 20 de febrero de 2026, cuando integrantes de la Unidad Antivicios del Departamento de Policía de Grand Rapids, con apoyo de autoridades federales, investigaban a Carter y a Nicholas Ardell Burns, de 45 años, quienes presuntamente regresaban de Detroit.
De acuerdo con documentos judiciales, Burns conducía una camioneta Chevrolet Tahoe modelo 2023, en la que Carter viajaba como pasajero. Los detectives intentaron detener el vehículo cerca de la calle 60 y Eastern Avenue SE, en Kentwood, pero el conductor huyó.
Durante la persecución, las autoridades señalaron que Burns habría golpeado intencionalmente vehículos policiales para intentar escapar. Posteriormente, los agentes desplegaron dispositivos ponchallantas, lo que provocó que los neumáticos de la camioneta perdieran presión.
Tras detenerse el vehículo, Burns fue arrestado, mientras que Carter intentó escapar a pie entre varias viviendas. Según los registros del caso, durante su huida arrojó un paquete de cocaína al suelo antes de ser detenido por los oficiales.
La sustancia abandonada pesaba aproximadamente 2.6 libras. Además, una inspección en el domicilio de Carter permitió localizar otras 2.8 libras de cocaína, así como un arma de fuego. En total, el operativo permitió asegurar cerca de 5.4 libras de la droga, equivalentes a aproximadamente 2.45 kilogramos, además de envoltorios utilizados para empaquetar kilos de narcóticos y básculas digitales.
Mientras Carter ya recibió su sentencia, Burns enfrenta múltiples cargos, incluido el de distribución y fabricación de más de mil gramos de cocaína. Su próxima audiencia judicial está programada para noviembre de 2026.
El caso se suma a las investigaciones contra el tráfico de drogas en el área metropolitana de Grand Rapids, donde las autoridades continúan trabajando para combatir la distribución de sustancias ilícitas.







































