
NACIONAL
A raíz de una orden dada recientemente por el gobernador Greg Abbott, funcionarios en Texas comenzaron a reubicar presos de una cárcel común del estado para albergar a los inmigrantes que sean arrestados en la frontera. El miércoles el Departamento de Justicia Criminal de Texas movió a prisioneros de la unidad Dolph Briscoe, en Dilley, una pequeña ciudad a poco más de una hora al suroeste de San Antonio, hacia otras prisiones del estado.
Al momento, la orden de Abbott solo se centraba en acusaciones a quienes lleguen a la frontera por invadir propiedad privada y por tráfico de personas o drogas. El gobernador pidió a dos comisiones de justicia criminal del estado que guíe y otorgue las exenciones necesarias a los condados para que puedan recibir a los migrantes detenidos.
Según informó Texas Tribune, el espacio en el que serán albergados no tiene aire acondicionado. Eso a pesar de que en los últimos días, la temperatura en buena parte del estado ha superado los 100 grados Farenheit o 37 grados Celsius.
Esta medida es parte de las anunciadas en los últimos días por el gobernador, quien además aseguró que construirá un muro fronterizo con donaciones y con 250 millones de dólares del estado, y que retirará las licencias a centros de cuidado de niños y jóvenes que hayan aceptado a menores no acompañados que fueron hallados en la frontera.