GRAND RAPIDS, MI.— Por Héctor Loya/ El Informador
Lo que comenzó como un accidente fatal en el suroeste de Grand Rapids se ha convertido en una investigación que involucra al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al Departamento de Policía de Grand Rapids (GRPD) y a la Policía Estatal de Michigan (MSP).
La víctima fue identificada por su familia como Mario David Coronado Juárez, de 36 años, originario de Guatemala, quien vivía y trabajaba en Grand Rapids. De acuerdo con familiares entrevistados por medios locales, era esposo y padre de tres hijos de 13, 11 y 7 años, quienes permanecen en Guatemala.
El domingo 20 de septiembre, alrededor de las 7:00 de la mañana, agentes de ICE intentaron detener el vehículo que conducía Coronado Juárez en las inmediaciones de Hall Street y Century Avenue.
Según la información proporcionada inicialmente por el GRPD, el conductor huyó del intento de detención y se alejó a gran velocidad.
Aproximadamente una milla después, el vehículo terminó estrellándose contra un árbol en las inmediaciones de Century Avenue SW y McKendrick Street SW.
El automóvil se incendió y Coronado Juárez, quien era el único ocupante, murió en el lugar. Elementos del Departamento de Bomberos de Grand Rapids también acudieron a la escena.
Tras el accidente, el GRPD aclaró que no tuvo participación ni conocimiento de la situación antes de recibir el llamado relacionado con el choque.
Sin embargo, la Unidad de Tránsito del departamento señaló que tenía limitaciones para obtener información directamente de los agentes federales sobre lo ocurrido antes del accidente.
Por la complejidad del caso, el jefe del GRPD, Joseph Trigg, solicitó la participación de la Policía Estatal de Michigan.
La MSP confirmó que participa en la investigación, mientras que la gobernadora Gretchen Whitmer ordenó una revisión independiente de las acciones de las autoridades involucradas.
Este jueves surgieron nuevos detalles por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo del que depende ICE.
DHS confirmó que sus agentes sí intentaron detener el vehículo, pero sostiene que no persiguieron a Coronado Juárez después de que éste huyera.
Según la versión federal, los agentes estaban intentando confirmar la identidad del conductor cuando éste se retiró. DHS afirma que los agentes suspendieron inmediatamente la acción de cumplimiento migratorio por razones de seguridad pública.
Posteriormente, los agentes habrían visto humo aproximadamente a media milla del lugar donde intentaron detener el automóvil y acudieron hacia la zona del accidente. DHS sostiene que los agentes intentaron ayudar y combatir el fuego antes de la llegada de la policía y los bomberos.
La versión federal también señala que funcionarios estimaron que el automóvil circulaba a más de 100 millas por hora al momento del accidente. Sin embargo, esa velocidad no ha sido establecida públicamente por el GRPD como un dato oficial de su investigación.
DHS sostiene que los agentes intentaban detener el vehículo porque estaba registrado a nombre de una persona que, según la agencia, era un extranjero con antecedentes relacionados con múltiples delitos de conducción bajo los efectos del alcohol y que además era buscado en Guatemala.
No obstante, la propia agencia indicó que Mario David Coronado Juárez no era la persona a cuyo nombre estaba registrado el automóvil.
DHS también señaló que Coronado Juárez era originario de Guatemala y que se encontraba en Estados Unidos sin autorización migratoria. La agencia afirmó que había sido deportado por la Patrulla Fronteriza en 2021 y que no tenía información sobre cuándo regresó al país.
Mientras las autoridades intentan reconstruir lo sucedido, la familia de Coronado Juárez enfrenta las consecuencias de su muerte.
Su esposa, Masadonia, dijo que su esposo acostumbraba comunicarse diariamente con ella y con sus hijos. El domingo, sin embargo, esa llamada nunca llegó.
La familia lo describió como un hombre trabajador que realizaba trabajos de construcción en Grand Rapids y enviaba dinero a Guatemala para mantener a su esposa y sus tres hijos.
Actualmente buscan recaudar fondos para trasladar su cuerpo a Guatemala, donde desean darle sepultura junto a sus seres queridos.
El caso también ha provocado reacciones políticas. La congresista federal Hillary Scholten, representante de Grand Rapids, informó que envió una carta al director interino de ICE solicitando respuestas sobre las acciones de los agentes antes del accidente.
Scholten señaló que considera necesario conocer exactamente qué ocurrió y pidió una investigación transparente.
Por su parte, el jefe Joseph Trigg decidió solicitar que la Policía Estatal de Michigan participe en la investigación debido a las dificultades que enfrenta el GRPD para obtener información de las autoridades federales.
La investigación continúa y uno de los principales puntos que deberá esclarecerse es la secuencia exacta de acontecimientos entre el intento de detención, la huida del conductor y el choque fatal.
Hasta ahora, existen elementos confirmados por distintas autoridades —como el intento de detención y el posterior accidente—, pero también diferencias importantes sobre lo ocurrido inmediatamente después de que Coronado Juárez huyera, particularmente respecto a si hubo o no una persecución. La versión más reciente de DHS sostiene que los agentes no lo persiguieron y que suspendieron la acción de inmediato.









































