
EEUU.- Por Héctor Loya / El Informador
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a defender las operaciones migratorias de su administración y calificó de “héroes” a los agentes encargados de los operativos de detención y deportación, durante un mitin político celebrado en el Truist Arena, ubicado en el campus de la Universidad del Norte de Kentucky.
Ante una multitud de simpatizantes que lo recibieron con gritos de “USA”, el mandatario aprovechó el encuentro para intensificar su respaldo a los candidatos republicanos de cara a las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre, en las que su partido buscará conservar el control de la Cámara de Representantes y el Senado.
Durante su discurso, Trump pidió a los asistentes votar por los republicanos como si él mismo apareciera en las boletas electorales, al advertir que una victoria demócrata podría revertir las políticas impulsadas por su gobierno en materia migratoria y económica.
Defiende deportaciones y acusa a los demócratas
Trump aseguró que su administración continúa expulsando del país a personas que considera peligrosas y afirmó que todavía están retirando a “lo peor de lo peor”, en referencia a las deportaciones masivas.
Asimismo, responsabilizó al anterior gobierno demócrata por el incremento de los precios, la inflación y el déficit comercial. También sostuvo que alrededor de 25 millones de personas ingresaron a Estados Unidos a través de la frontera durante ese periodo, una cifra que requiere contrastarse con los registros oficiales de inmigración.
El presidente describió esos ingresos como una “invasión militar” y advirtió a sus seguidores que, si los demócratas recuperan el poder legislativo, podrían volver a producirse situaciones similares.
Repite acusaciones contra los inmigrantes
En otro momento de su intervención, Trump afirmó que personas procedentes de distintas regiones del mundo, incluidos el Congo y Sudamérica, habrían llegado a Estados Unidos después de ser liberadas de cárceles e instituciones psiquiátricas.
También atribuyó a inmigrantes 11 mil 888 asesinatos y aseguró que algunos de los responsables habían cometido más de un homicidio. Estas declaraciones deben distinguirse de los datos verificables de criminalidad, ya que las cifras y las afirmaciones sobre el origen de los presuntos responsables requieren corroboración independiente.
Sus comentarios se enmarcan en una estrategia política que vincula la seguridad pública con el control fronterizo y las deportaciones, temas centrales de su agenda y de la campaña republicana.
La inmigración, en el centro de la contienda electoral
El mitin refleja la importancia que Trump concede a la inmigración como argumento electoral, en un momento en que los republicanos buscan movilizar a sus bases y evitar perder el control del Congreso.
La continuidad de las deportaciones, el papel de los agentes migratorios y las acusaciones contra los demócratas forman parte de un discurso que mantiene dividida a la opinión pública estadounidense.
Mientras sus simpatizantes respaldan el endurecimiento de las políticas fronterizas, sus críticos cuestionan las generalizaciones contra las comunidades inmigrantes y advierten sobre las consecuencias humanas y sociales de los operativos.
Las elecciones intermedias del 3 de noviembre serán decisivas para determinar el equilibrio de poder en Washington y la capacidad de la administración Trump para impulsar su agenda durante la segunda mitad de su mandato.







































