
Por Edgar Castro/MICHIGAN
La primavera de 2025 quedó marcada por una de las jornadas climáticas más destructivas de los últimos años, cuando una serie de intensas tormentas y tornados azotaron el oeste de Michigan el 30 de marzo, dejando muertes, daños estructurales severos y cortes masivos de electricidad en múltiples condados.
Durante la tarde y noche de ese domingo, el Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias de tormenta severa y tornado, lo que llevó a la activación de sirenas por más de una hora en varias comunidades. Poco después, fuertes ráfagas de viento acompañadas de lluvias intensas obligaron a miles de residentes a buscar refugio de emergencia.
Las condiciones extremas provocaron la caída de árboles, daños en viviendas, escuelas y edificios públicos, así como el cierre de calles y la interrupción del tránsito en numerosas intersecciones. Equipos de emergencia y autoridades locales trabajaron durante horas para atender incidentes y dirigir el tráfico en zonas afectadas.
La magnitud del impacto quedó reflejada en los cortes de energía eléctrica: hacia las 10:40 p. m. del domingo, compañías de servicios públicos reportaron que más de 192,000 hogares en todo Michigan permanecían sin electricidad.
Aunque en el Condado de Kent los daños se concentraron principalmente en infraestructura y vías públicas, el Servicio Meteorológico Nacional confirmó que un tornado tocó tierra en el Condado de Newaygo, causando devastación significativa. En otras zonas del oeste del estado, los efectos fueron aún más graves.
En Muskegon, los fuertes vientos arrancaron el techo de la escuela primaria Beach. En Kalamazoo, la caída de un árbol provocó la muerte de tres niños y dejó a otros tres gravemente heridos. Asimismo, un tornado impactó la comunidad de Caledonia, donde dos graneros históricos quedaron completamente destruidos.
Ante la emergencia, la gobernadora Gretchen Whitmer declaró el estado de emergencia en diez condados, permitiendo la movilización inmediata de recursos estatales para apoyar las labores de recuperación.
Días después del desastre, algunas comunidades del oeste de Michigan continuaban sin suministro eléctrico, mientras cuadrillas trabajaban en la restauración del servicio. El evento quedó registrado como uno de los fenómenos meteorológicos más devastadores de 2025 en la región.









































