
Por Melisa Utz
Al momento de comprar una casa, uno de los pasos más importantes es elegir el tipo de préstamo hipotecario adecuado. En Estados Unidos, los tres más comunes son el FHA, el convencional y el VA. Cada uno tiene requisitos y beneficios distintos según tu situación financiera y experiencia como comprador.
El préstamo FHA (Federal Housing Administration) está diseñado para compradores primerizos o personas con crédito moderado. Requiere un enganche mínimo del 3.5% y acepta puntajes de crédito más bajos (a partir de 580). Además, los requisitos de ingresos son más flexibles. Sin embargo, incluye un seguro hipotecario obligatorio (MIP) que se paga durante la vida del préstamo, lo que aumenta el costo mensual.
El préstamo convencional es el más utilizado por compradores con buen historial crediticio. Suele requerir un puntaje de crédito mínimo de 620 y un enganche del 5% al 20%. Si das menos del 20%, deberás pagar un seguro privado (PMI), pero a diferencia del FHA, este puede eliminarse cuando alcances el 20% de capital en tu vivienda. Los préstamos convencionales ofrecen tasas competitivas y más flexibilidad si planeas refinanciar o vender en el futuro.
Por otro lado, el préstamo VA (Department of Veterans Affairs) está reservado para veteranos, militares activos o sus familias. Su gran ventaja es que no requiere enganche ni seguro hipotecario, además de ofrecer tasas de interés más bajas. Es una excelente opción para quienes califican, ya que reduce significativamente los costos de compra.
Elegir el préstamo correcto depende de tu puntaje de crédito, tus ahorros y tus metas a largo plazo.
No dudes en contactarme para una consulta gratis y sin compromiso al 616-644-1685.
Síguenos en Instagram, Facebook o TikTok en @utz4homes.








































