
Por Héctor Loya/GRAND RAPIDS, MI
En el recuento de los eventos que han fortalecido la identidad cultural de la comunidad latina en el oeste de Michigan, el Festival Hispano celebrado del 1 al 3 de agosto de 2024 en el centro de Grand Rapids se mantuvo como uno de los referentes más significativos rumbo al 2025.
Durante aquel fin de semana, Calder Plaza se convirtió en punto de encuentro para miles de personas que acudieron a celebrar la herencia, cultura y diversidad de la comunidad hispana, en un evento que año con año ha consolidado su presencia como una de las festividades más importantes de la ciudad.
Desde sus inicios, el Festival Hispano ha tenido como propósito preservar y fortalecer las raíces culturales de quienes residen en el oeste de Michigan y provienen de México y otros países de América Latina. El evento fue organizado por el Centro Hispano del Oeste de Michigan, con el objetivo de recaudar fondos para proyectos comunitarios.
“El Centro Hispano se enorgullece de presentar el Festival Hispano, nuestra mayor recaudación de fondos del año. Esta celebración muestra la riqueza cultural, la música, el baile, la comida y el arte de la comunidad hispana. Todos los ingresos del festival se destinan a la construcción de nuestro segundo hogar, un centro comunitario diseñado para brindar más recursos y programas de apoyo”, destacó la organización en su momento.
La edición número 47 del Festival Hispano reunió a una amplia diversidad de grupos musicales y artísticos, incluyendo música mexicana, norteña, mariachi, colombiana y cubana, además de cantantes, bailarines, artistas imitadores y comerciantes locales.
Entre los artistas que animaron el escenario figuraron Grupo Fuerza de GR, Yeison Landero, Rafael Kelly y su banda, JCPancho & El BM, Cabildo, Jaime y los Chamacos, Los Nuevos Cadetes de Linares, Mexicuba Morro y su Reunión, entre muchos otros, logrando que la pista de baile se mantuviera llena durante los tres días.
Además de la música, las familias disfrutaron de una amplia oferta gastronómica, con tacos, mariscos, comida mexicana, elotes, postres y otros platillos, así como puestos de artesanía, ropa, joyería y productos culturales, junto con la presencia de organizaciones comunitarias que brindaron información y apoyo.
Con el paso del tiempo, el Festival Hispano se consolidó como un pilar cultural para la comunidad latina del oeste de Michigan, un espacio de encuentro intergeneracional que continuó siendo, incluso en 2025, símbolo de identidad, orgullo y unidad.









































