
Opinión por Héctor Loya
En la actualidad nuestro nivel de humanidad es extremadamente bajo o a veces incluso hasta nulo. La sociedad de ahora es puramente consumista y con el paso de los años en consecuencia se ha perdido el lenguaje humano y con el también el humanismo que nos complementaba.
Ser humano, en el sentido valoral significa ser cordial, atento, ameno y preocupado no solo por tu familia sino por las condiciones sociales que nos rodean. Hemos perdido tanto la capacidad de asombro que ya casi nada logra conmocionarnos y cuando vemos a alguien en la calle en situación de pobreza son raras las personas que suelen ayudarlo.
Para recuperar el humanismo es necesario primero recuperar el lenguaje humano, referente a esto no es necesario hablar el mismo idioma que otra persona para entenderla pues por medio del lenguaje podemos ver, sentir, pero sobre todo entender cuando alguien sufre o es infeliz, y el sufrimiento nos lleva al corazón mismo de la vida, necesitamos ser más empáticos y más compasivos.
Las personas solidarias suelen ser compasivas, generosas, dispuestas a ayudar y conscientes de las necesidades de los demás. También tienen la capacidad de ponerse en el lugar de otros y actuar de manera desinteresada.
Y aunque digamos que no podemos cambiar, o no queramos, nada está escrito y siempre podemos cambiar, pero debemos hacerlo antes de que sea demasiado tarde, preocuparnos por dar a los otros para encontrarnos a nosotros mismos.
La meta es entendernos para recuperar a ese ser humano que es necesario en nuestro mundo acelerado, abandonando el egoísmo que nos rige y controla a diario.
Para lograrlo necesitamos fe pues la vida sin fe seria insoportable, pero también necesitamos la disciplina y fuerza de voluntad para cambiar el mundo y hacerlo un lugar mejor para todos, es un lugar que nos fue dado por nuestros padres y que en un futuro heredaremos a nuestros hijos y de nosotros depende que tipo de futuro les queremos dejar.









































