
LANSING, MI (ELINF)
Durante su mensaje principal en el Auto Show de Detroit, la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, abordó el impacto de los aranceles en la economía estatal, la incertidumbre nacional e internacional y las acciones que el estado debe tomar en 2026 para seguir atrayendo inversiones y generar empleos bien pagados.
Whitmer subrayó que, pese a los cambios económicos globales y al aumento de costos, Michigan se mantiene como el estado número uno en manufactura automotriz y en inversión en baterías y vehículos eléctricos. Reconoció que la industria enfrenta desafíos importantes, como la transición a la movilidad eléctrica, problemas en la cadena de suministro, escasez de mano de obra y el efecto negativo de los aranceles, que —dijo— han provocado pérdidas de empleo y recortes en la producción.
La mandataria advirtió que los aranceles, sin una estrategia clara, no fortalecen la manufactura estadounidense y pueden terminar afectando más a la economía nacional que a los competidores extranjeros. En ese sentido, hizo un llamado a una política comercial nacional más estable, que impulse la innovación, la competitividad y la creación de empleos.
A pesar del panorama complejo, Whitmer destacó avances recientes: el año pasado, Michigan produjo cerca de dos millones de vehículos; empresas como Stellantis, GM y Ford anunciaron nuevas inversiones y aumentos de producción; y se han concretado proyectos clave en la cadena de suministro automotriz en distintas ciudades del estado. También resaltó la aprobación de un presupuesto equilibrado y un plan a largo plazo para reparar carreteras estatales y locales.
De cara a 2026, la gobernadora señaló que uno de los principales retos para la industria automotriz estadounidense es la creciente competencia de China, que ha incrementado de forma acelerada su producción, exportación e inversión en vehículos eléctricos y baterías. Frente a ello, Whitmer afirmó que Michigan debe apostar por sus fortalezas: la innovación y la colaboración.
Anunció que el estado presentará su primera estrategia de transición económica, diseñada para ayudar a los proveedores automotrices a integrarse en nuevos sectores como energías limpias, defensa, aeroespacial y semiconductores. Además, informó la firma de una directiva ejecutiva para explorar el hidrógeno geológico como una nueva fuente de energía limpia en Michigan, lo que podría generar empleos y reducir la dependencia de combustibles extranjeros.
Finalmente, Whitmer enfatizó la importancia de la cooperación internacional, especialmente con Canadá y México, y defendió la continuidad del tratado comercial USMCA. Aseguró que la industria automotriz no puede prosperar de manera aislada y que la colaboración con aliados es clave para proteger los empleos sindicalizados y mantener a Michigan como líder del sector automotriz.









































