Los migrantes cada vez menos aceptados por el pueblo mexicano

Editorial por Héctor Loya

o cabe duda que el dicho “lo que siembras cosechas” es más que cierto y es que nuestras acciones hablan muchas más que las palabras.

Irremediablemente vivimos en una sociedad difícil y corrompida por la violencia, la cual no respeta fronteras ni clases sociales, géneros, idiomas y demás. Este es el caso de los centroamericanos, los cuales en noticias recientes y en diferentes partes de la frontera han cometido actos de vandalismo y perjuicio en México, país que les da asilo en lo que logran conseguir una entrevista con Estados Unidos y lograr así asilo político.

Violencia, robos, amenazas a mano armada, intimidación, son solo algunos de los casos que se han registrado por algunos de los migrantes tras su paso en México, noticias tristes que solo generan en el pueblo mexicano un sentimiento de rechazo. Lo peor del caso es que Estados unidos siempre tiene el ojo puesto en estas situaciones y esto solo genera que la política restrictiva de no migrantes de Trump cobre más fuerza.

A su vez el pueblo mexicano que originalmente tenía los brazos abiertos y recibía como hermanos a los miles de migrantes centroamericanos ya se ha arrepentido tras el trago amargo que esta situación ha traído consigo, de hecho, son muchas las personas que ya no los quieren en el país azteca a causa de estos casos.

Como periódico hispano siempre estaremos a favor de los inmigrantes y toda la comunidad latina para que cumplan sus sueños en Estados Unidos, pero reprobamos estas acciones delictivas por parte de ellos. Lamentablemente como se dice: “por uno la llevan todos” y poco a poco los grupos migrantes van perdiendo simpatía y el sentimiento de rechazo va ganando terreno.

En un principio la gente daba comida, vestimenta, agua y apoyos económicos, pero poco a poco esto se fue acabando y hoy por hoy la mayoría de las personas va perdiendo la caridad o la solidaridad y se convierte en rechazo y discriminación.

Ante esto debemos reflexionar y entender que la violencia existe mas allá de la condición migrante y que por las acciones de unos no podemos juzgar a todos, los crímenes en una sociedad siempre, y para mala fortuna existirán,  en fin como sociedad autónoma cada quien es libre de pensar y creer en lo que quiera solo no olvidemos que la empatía es un valor universal que consiste en ponerse en los zapatos de los demás, esperemos que los grupos migrantes puedan resolver su situación de manera pronta y oportuna para evitar que acciones así se sigan presentando.

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