Rechazando las medallas

Por: Miguel Ángel / El Informador

 

WYOMING, MI.-
ALUDOS Informados amigos… … un atleta se prepara durante muchos años de su vida para buscar ganar una medalla olímpica, ese metal que lo hará inmortal en su deporte y que lo inscribe en la historia deportiva de su país, pero en algunos casos por situaciones que van desde temas sociales, políticos y de la propia justicia deportiva, las tan anheladas preseas por las que miles de atletas se sacrifican cada cuatro años, pueden ser hasta rechazadas.

 

Para muestra de lo anterior, déjenme contarles un par de ejemplos: y es que precisamente hace algunos años que en los Juegos Olímpicos de Munich ’72, el equipo de la entonces Unión Soviética le ganó la Medalla de Oro al equipo de los Estados Unidos, (en plena “guerra fría”) en lo que se considera el partido más polémico de toda la historia del basquetbol olímpico. En dicho partido Estados Unidos  llegaba a la final olímpica con 63 victorias consecutivas y siete medallas de oro en Juegos Olímpicos, imbatibles en el basquetbol desde que ingresó como deporte olímpico, hasta que misteriosamente se retrasó el reloj por tres segundos…en dos diferentes ocasiones!; después de la primera reanudación el partido concluyó con la victoria de Estados Unidos 50 a 49, pero quienes manejaban el cronómetro en Alemania, decidieron echar atrás nuevamente tres segundos al reloj, reanudándose el partido y como en el basquetbol tres segundos pueden ser una eternidad, como si fuera guión de película, en la continuación del encuentro, el equipo soviético desde su propia cancha lanzó un largo pase hasta la canasta contraria en donde su estrella Alexander Belov se elevó junto con dos americanos (uno cayó y el otro se pasó), atrapo el balón y quedo sólo frente a la canasta, aseguró el tiro y fue la locura!, dándole la vuelta al marcador por 51-50, lo cual les daba la Medalla de Oro. Iniciaron las protestas por los retrasos al cronómetro, pero se dice que el bloque comunista inclinó la votación hacia la Unión Soviética para mantener el resultado del partido. Fue entonces que el equipo de los Estados Unidos rechazó recibir la Medalla de Plata por considerar injusto el resultado de tan polémica final olímpica.

 

En este tema de las medallas rechazadas, como olvidar al afroamericano Cassius Clay, quién después se convertiría en Mohamed Alí, y fuera conocido como el “más grande”; un acérrimo luchador contra el racismo, arrojó su Medalla de Oro de los pesos semipesados en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, al río Ohio después de que se negaran a servirle en un restaurante exclusivo para blancos, en señal de protesta y descontento con el trato que en su mismo país recibía un héroe de su categoría. Fue hasta Atlanta ’96 en donde encendió el pebetero olímpico, cuando le sustituyeron su medalla, pero su acto de protesta ha quedado para la historia.

 

Sin duda, ganar una medalla y escuchar el himno nacional de tu país es un momento “Para Enchilar la Piel”, sin embargo, estos grandes atletas después de conseguir el mayor logro de su vida deportiva deciden rechazar la gloria olímpica, también son momentos que quedan para la historia y sólo ellos saben si su decisión fue la correcta o si echando el tiempo atrás, cambiarían ese momento. Nos leemos la próxima y recuerden: “No siempre se puede llegar primero, pero siempre hay que saber llegar”.

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