
Por Edgar Castro/GRAND RAPIDS, MI
Entre los momentos más emotivos y significativos de 2025 en Grand Rapids se encuentra la vigilia comunitaria realizada frente a la Corte del Distrito 63, donde familiares, amistades, líderes comunitarios y autoridades del Condado de Kent se reunieron para recordar a las víctimas de la violencia y exigir justicia.
El acto, organizado por el programa Observador Silencioso (Silent Observer) y la Unidad de Víctimas y Testigos de la Fiscalía del Condado de Kent, congregó a más de 120 personas y sirvió como un espacio de duelo, memoria y acompañamiento para decenas de familias afectadas por la violencia.
Durante la ceremonia se leyeron los nombres de más de 150 personas que perdieron la vida de manera violenta durante el año anterior, mientras una campana sonaba en señal de respeto. A la entrada de la corte se colocaron carteles con fotografías de las víctimas, además de velas, flores y mensajes de solidaridad.
Uno de los casos que resonó entre los asistentes fue el de Eulices Delarosa, de 37 años, encontrado sin vida en marzo en una zona arbolada de la ciudad de Grandville. Familiares del fallecido expresaron públicamente su dolor y su exigencia de respuestas claras sobre las circunstancias de su muerte, al considerar que existen indicios que no han sido completamente esclarecidos.
El testimonio de Andriana Ramos, madre de las hijas gemelas de Delarosa, conmovió a los presentes al describir el impacto permanente de la pérdida en las niñas, quienes diariamente recuerdan a su padre y buscan consuelo en objetos con su imagen.
La vigilia también dio voz a familias que han cargado con el dolor durante años. Rebecca Dunn, madre de Anthony Dunn, asesinado en 2021, describió el evento como “desgarrador”, señalando que el duelo permanece intacto con el paso del tiempo. Su hija, Nevaeh Simmons, cuestionó la severidad de las sentencias judiciales en casos de homicidio y pidió mayor empatía por parte de las instituciones hacia las familias de las víctimas.
Autoridades del Departamento de Policía de Grand Rapids y de la Oficina del Alguacil del Condado de Kent participaron en el acto, reiterando el compromiso de continuar investigando los crímenes sin resolver y de fortalecer la relación con la comunidad.
La vigilia se consolidó como uno de los momentos más representativos de 2025 en Grand Rapids, al reflejar el impacto humano de la violencia y el llamado colectivo a la justicia, la memoria y la paz.









































