
CUBA (EFE)
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó que su gobierno prepara un plan de “desabastecimiento agudo de combustible” ante la presión de Estados Unidos, luego de que se cerrara el flujo de petróleo venezolano hacia la isla y se anunciara la imposición de aranceles a países que suministren energía a La Habana.
En una comparecencia televisada, el mandatario reconoció que el país enfrentará tiempos muy difíciles debido a lo que calificó como una “persecución energética y financiera”. Aunque rechazó que Cuba esté al borde del colapso, admitió que la situación impactará fuertemente a la población, la industria, la producción de alimentos y los servicios.
Autoridades cubanas señalaron que ya se trabaja en una reorganización para enfrentar la crisis, aunque reconocieron que será un proceso complejo. Expertos advierten que, sin nuevos envíos de petróleo, la isla podría entrar en una crisis energética severa en los próximos meses, especialmente tras la pérdida del suministro proveniente de Venezuela, que cubría una parte importante de sus necesidades.









































