MICHIGAN.— Por Héctor Loya/ El Informador
Los huertos de Michigan se preparan para recibir nuevamente a cientos de trabajadores agrícolas con el inicio de la temporada de pizca de manzana, una de las actividades más importantes del calendario agrícola del estado y en la que la mano de obra hispana desempeña un papel fundamental.
De acuerdo con las fechas proyectadas para 2026, la cosecha comenzó a mediados de agosto con variedades como Paula Red y Ginger Gold, mientras que Gala está prevista para el 24 de agosto y Honeycrisp para el 31 de agosto. La recolección continuará durante septiembre y octubre, con algunas variedades extendiéndose hasta noviembre.
Michigan es el tercer mayor productor de manzanas de Estados Unidos, con cerca de 15 millones de árboles distribuidos en unas 34,500 acres y más de 775 granjas familiares dedicadas a este cultivo.
Pero detrás de cada caja de manzanas que llega a los supermercados existe una fuerza laboral que durante semanas realiza una de las tareas más exigentes del campo: trabajadores que recorren largas filas de árboles, cargan cubetas y cajas y seleccionan manualmente la fruta que debe cumplir con los estándares de calidad.
En Michigan, el propio Departamento de Trabajo y Oportunidades Económicas señala que aproximadamente la mitad de los trabajadores agrícolas son hispanos, una muestra del peso que tiene esta comunidad en las labores del campo.
La demanda de trabajadores se refleja también en las contrataciones temporales para esta temporada. Por ejemplo, una oferta laboral registrada ante el Departamento de Trabajo de Estados Unidos para un huerto en Dowagiac contempla 16 trabajadores para labores que incluyen la cosecha manual de manzanas, mientras que otra en Comstock Park solicita 20 trabajadores para actividades de mantenimiento y pizca.
En Sparta, otra operación agrícola reportó una necesidad de 68 trabajadores para labores de temporada, incluyendo la cosecha de manzanas y el trabajo físico en los huertos.
Muchos de estos empleos forman parte del sistema de trabajadores agrícolas temporales y del programa federal H-2A, utilizado por productores que necesitan cubrir puestos estacionales. El estado explica que estos programas buscan facilitar la contratación de trabajadores agrícolas temporales cuando no existe suficiente mano de obra estadounidense disponible para esos trabajos.
Así, mientras las familias de Michigan comienzan a pensar en sidra, donas y visitas a los huertos, miles de trabajadores agrícolas se preparan para jornadas intensas que harán posible que las manzanas pasen del árbol a las tiendas y mercados.
La temporada de manzana no solamente marca la llegada del otoño a Michigan: también vuelve a poner en primer plano la importancia de una fuerza laboral mayoritariamente hispana que, año tras año, participa en una de las cosechas más emblemáticas del estado.








































