
El dejar para después las tareas, algún trabajo o algún proyecto, es el resultado de una persona que padece de procrastinación. También se les conoce como «el hombre del mañana», pues todo lo dejan para mañana.
En esencia, la procrastinación ocurre cuando aplazamos o postergamos la realización de una tarea para un momento futuro. La palabra en sí misma lo dice: en latín, «pro» significa adelante y «crastinus» significa «mañana», haciendo referencia al futuro.
Entonces, procrastinamos cuando nos demoramos en comenzar o completar una tarea (responsabilidad, deber, etc.) que teníamos la intención de realizar.
A esta definición se suma un componente «irracional», porque muchas veces procrastinamos a pesar de que esto trae consecuencias negativas (ya sea estrés o falta de tiempo para completar la tarea adecuadamente). Es decir, cuando procrastinamos, sabemos que nos podemos estar creando un «problema» a futuro, pero aun así lo hacemos.
Imagínense —y sin lugar a dudas lo han vivido en sus negocios— cómo actúa una persona que tiene esta «enfermedad» de la procrastinación: afecta los procesos de trabajo, la fluidez de la información y el trabajo en equipo. Estas acciones traen un alto costo económico a las empresas que cuentan con este tipo de personas. ¡Nunca es tarde para ayudarles!
¡Hasta la próxima semana!
Por Hugo O. Zamora F. Coach Instituto Crece Latino www.crecelatino.us










































