
Por Hugo O. Zamora F.
Instituto Crece Latino
Tercera de tres partes
Para eso, considero fundamental darse el tiempo para conversar y ponerse de acuerdo, como mínimo, en atender estas situaciones:
Manejo de conflictos:
¿Cómo se resuelven los conflictos?
¿Tenemos pensado algún mecanismo de mediación?
Lo que no se dice:
¿Cómo definimos espacios de confianza para platicar sobre temas del negocio familiar de los que nadie se anima a hablar?
¿Cómo aceptamos escuchar la propuesta de alguien sobre un determinado tema?
Crecimiento personal y familiar:
¿Hasta dónde queremos crecer?
¿Qué significa crecer para nosotros?
¿Qué queremos como familia?
¿En qué hay que prepararnos como personas y como familia?
¿Cómo serán los espacios y tiempos de convivencia familiar?
Integración al negocio familiar de personas no familiares:
¿Hasta dónde compartimos información con transparencia?
¿Existe la posibilidad de contratar a alguien externo a la familia como gerente del negocio familiar?
Sobre qué valores nos vamos a guiar como familia/empresa:
¿Cuáles son nuestros valores fundacionales?
¿Cuáles son los valores que practicamos diariamente?
Para concluir, te recomiendo hacer un análisis y diagnóstico de tu negocio familiar y diseñar un plan de negocios firme, con objetivos inteligentes. Prepara a tus hijos para que se hagan cargo del negocio. ¡Si hay algo que corregir o reestructurar, es el momento antes de dejar pasar más tiempo!
Reflexiona, imagina y actúa. ¡Es el patrimonio de la familia!
¡Hasta la próxima semana!
Por Hugo O. Zamora F.
Consultor y Coach
Instituto Crece Latino









































