
GRAND HAVEN, MI.- por Héctor Loya/ El Informador
Lo que comenzó como una llamada médica de rutina terminó convirtiéndose en un gesto de solidaridad que ha sido reconocido por la comunidad de Grand Haven, Michigan.
Elementos de seguridad pública respondieron recientemente a una emergencia médica en la que un paciente necesitaba atención adicional. Tras el traslado, la silla de ruedas motorizada de la persona quedó en el lugar, situación que podía convertirse en una preocupación extra para la familia.
Ante esto, el oficial Robinson decidió intervenir personalmente y conducir la silla eléctrica hasta la residencia del paciente para asegurarse de que estuviera nuevamente disponible cuando regresara a casa.
El departamento compartió el momento en redes sociales, destacando que acciones como esta forman parte del compromiso diario de servir a la comunidad más allá de las emergencias.
Con un toque de humor, las autoridades bromearon señalando que el oficial Collet “no recibió ninguna multa por exceso de velocidad” mientras trasladaba la silla de ruedas y que afortunadamente el recorrido se mantuvo fuera de las carreteras.
Aunque el gesto pueda parecer pequeño, el departamento aseguró que refleja la importancia de brindar apoyo en cualquier forma posible y recordó que la labor de seguridad pública también consiste en ayudar a las personas en momentos difíciles.









































