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No para el secuestro de migrantes a raya de frontera

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Opinión por Héctor Loya

Ni las corporaciones de seguridad,  ni el Ejército y la Guardia Nacional, saben cuántos migrantes permanecen hoy por hoy secuestrados.

Se tienen muy pocas denuncias, pero se ha comprobado durante las últimas semanas que son decenas, quizá cientos, los que permanecen privados de su libertad por los grupos delictivos al filo de la frontera de EEUU con México.

Por increíble que parezca las autoridades no tienen un registro de esto,  los policías no reciben denuncia por desaparición o secuestro de personas a pesar que llevaban cautivos más de una semana.

A la condición de movilidad de los migrantes por miles de kilómetros con apenas la alimentación indispensable para sobrevivir, debe ser sumada la agresión física y psicológica a que son sometidos al momento de ser capturados por coyotes-secuestradores.



Una vez que son cautivos por las bandas delictivas les son retirados los teléfonos celulares y utilizados los mismos aparatos para contactar a quienes tienen familias en sus lugares de origen o en los Estados Unidos, de donde fluyen en grandes cantidades los pagos como rescate.

Hasta el momento y hasta donde sabemos, los criminales no han pasado de agresiones físicas menores y terror psicológico porque consiguen pagos cuando menos del 50 por ciento de los secuestrados pero es evidente que en cualquier momento pueden desatar una tragedia o hasta una catástrofe.

Los policías de todas las corporaciones no se dan abasto para investigar y localizar a personas cautivas. No se están dando abasto en estos momentos; son ríos de migrantes los que siguen llegando en trenes, caminando, en camiones foráneos, en aviones y en gran cantidad de vehículos de plataforma hasta la frontera.

Son muy pocos los que denuncian, la mayoría prefieren pagar si está en sus posibilidades y evitar que las amenazas puedan ser convertidas en realidad.

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