Suspenden oficial luego de presuntos casos de brutalidad policial

Después de que salieran a la luz videos de casos distintos de detenciones hechas por el GRPD un oficial fue temporalmente suspendido por presunta brutalidad policial (Foto por Luis Molina/El Informador).

Por Edgar Castro/El Informador

www.elinformadorusa.com

GRAND RAPIDS, MI (ELINF).- Los agentes de la ley siempre son el centro de atención de la sociedad. Pero cuando se viralizan grabaciones donde se muestra una detención y no se pone en el contexto adecuado de la situación al espectador, pueden malinterpretarse las cosas y juzgar negativamente a las autoridades.

La policía de Grand Rapids aclaró dos incidentes recientes en los que ciudadanos grabaron a la policía al momento de realizar detenciones y, como resultado, suspendieron a un oficial.

El jefe de policía interino, David Kiddle, hizo una presentación a los medios de comunicación el lunes en la sede de la policía. El primer incidente abordado tuvo lugar el 11 de marzo en Lynch Avenue SW, donde se ve a un oficial sacando su pistola a dos adolescentes.

Las autoridades señalaron que el oficial detuvo a los adolescentes, de origen latino, por violar un reglamento de la ciudad y caminar por la calle en lugar de la banqueta. El incidente se presentó mientras el agente patrullaba un área donde se solicitó una mayor presencia policial debido a problemas con los jóvenes.

El vídeo de la cámara corporal del policía muestra a los adolescentes negándose a dar sus nombres al oficial y se meten las manos en los bolsillos después de que se les pide que no lo hagan. Además se logra apreciar cómo uno de los adolescentes golpea el brazo del oficial alcanzando su cintura cuando el oficial intentó arrestarlo, lo que provocó que el oficial sacara su arma.

“El oficial seguía el protocolo estándar, y las reacciones de los oficiales con el público están determinadas por las acciones de los individuos en un escenario determinado” indicó el jefe interino de la policía de Grand Rapids, David Kiddle. “Los oficiales están capacitados para captar las señales y aumentar o disminuir la fuerza según la acción del individuo”, agregó.

Después de los hechos una persona fue detenida sin más incidentes, y la otra fue llevada a casa. Kiddle expresó que el caso de los dos adolescentes fue un claro ejemplo de cómo se espera que los oficiales se comporten de una manera profesional y segura.

El segundo incidente ocurrió la noche del domingo en la calle California en National Avenue NW. El jefe de la policía de Grand Rapids señaló que un oficial detuvo un auto por circular a exceso de velocidad, sin embargo el conductor supuestamente no proporcionó su nombre ni salió del vehículo.

Las autoridades señalan que el conductor arrancó su vehículo, subió la ventanilla, comenzó a tocar la bocina y empezó a buscar algo en el interior del vehículo. Al ver las acciones del sujeto, el oficial rompió la ventanilla del conductor para abrir la puerta, roció spray pimienta y sacó al conductor del auto.

La grabación muestra como segundos después el compañero de apoyo usa una pistola paralizante, y un tercer oficial golpea repetidamente al conductor cuando ya se encuentra en el suelo aparentemente sometido.

Kiddle señaló que al revisar el incidente, son preocupantes las acciones del oficial de asistencia, ya que parece que escala muy rápido la situación más allá de lo necesario.

“Independientemente del comportamiento o el lenguaje, tenemos estándares de conducta profesional que claramente no se respetaron en esta situación”, comentó. “Ningún miembro en el departamento de policía aceptará o tolerará una fuerza que está más allá de lo que es necesario para realizar una detención segura”, agregó.

A consecuencia de las revisiones de las acciones implementadas durante la operación un oficial fue puesto en licencia administrativa remunerada, mientras que la Unidad de Asuntos Internos del GPRD investiga la situación.

El conductor involucrado en el incidente no resultó gravemente herido en el incidente, y fue arrestado por órdenes pendientes, conducir con una licencia suspendida y resistirse a ser arrestado. Un niño que se encontraba en el asiento trasero del vehículo durante el incidente no sufrió daños y fue entregado a miembros de la familia.

Por su parte Robert Womack, comisionado del condado de Kent, expresó que está de acuerdo con que se realicen investigaciones para esclarecer bien los hechos. Sin embargo resaltó la importancia de que la ciudadanía tiene que ser consciente de que deben cooperar con los oficiales de policía cuando se les pide que hagan algo.

Estos casos demuestran que las grabaciones públicas pueden ser un arma de dos filos. Por un lado ayudan a exponer la mala conducta de servidores públicos, pero en otros casos pueden generar odio y opiniones negativas en contra de las autoridades por no mostrar el cuadro completo de los hechos expuestos en el video.

La semana entrante están planeadas más audiencias relacionadas con el manejo de los casos.

La sargento Catherine Williams durante la conferencia de prensa dónde se aclararon los vídeos de las detenciones efectuadas por oficiales del GRPD (Foto por Luis Molina/El Informador).

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